Polémica por cable submarino chino: Kast suspende reunión en La Moneda y Boric critica presión de su sucesor
Una reunión entre el Presidente de Chile, Gabriel Boric Font y el presidente electo José Antonio Kast fue suspendida este martes en el Palacio de La Moneda en medio de una fuerte tensión política por la controversia generada en torno al proyecto de un cable submarino con China, que ha desencadenado críticas internas y sanciones diplomáticas de Estados Unidos contra funcionarios del gobierno saliente.
El conflicto entre ambos jefes de Estado se agudizó cuando Kast, quien asumirá el cargo el 11 de marzo de 2026, exigió públicamente a Boric que se retractara de su afirmación de haberle informado previamente sobre el proyecto del cable submarino, algo que el mandatario saliente había expresado en entrevistas y declaraciones en medios.
Según el propio Boric, él sí trató el tema con Kast semanas antes de que estallara la polémica relacionada con las amenazas manifestadas por Estados Unidos y la revocación de visas a tres funcionarios chilenos vinculados a la iniciativa. El Presidente afirmó que como jefe de Estado era fundamental transparentar la situación, aunque Kast y su equipo lo han negado.
En contraste, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, ha señalado que “el presidente electo nunca fue informado ni tuvo conocimiento alguno” de los detalles del proyecto de cable con China, afirmando que no se discutió este asunto en reuniones previas con el gobierno saliente.
Ante esta discrepancia, y tras alrededor de 22 minutos de encuentro, Kast decidió abandonar abruptamente la reunión bilateral, provocando la cancelación de otras instancias programadas entre ministros de ambas administraciones, en lo que representantes han descrito como un quiebre político sin precedentes a días del cambio de mando.
La tensión se da en el contexto de la controversia generada por el proyecto del cable submarino que conectaría Chile con Hong Kong, impulsado por una filial de una empresa china, y que ha sido objeto de debate por parte de la Casa Blanca y sectores políticos por cuestiones de seguridad tecnológica y diplomática.
Foto: Aton
