Estudio revela que mujeres en Chile tienen 17,65% menos probabilidades de acceder a cargos de liderazgo
Un estudio sobre el mercado laboral en América Latina reveló que las mujeres en Chile enfrentan menores probabilidades de acceder a cargos de liderazgo en comparación con los hombres, evidenciando una brecha persistente en posiciones de poder dentro de las organizaciones.
La investigación fue realizada por la empresa tecnológica Rankmi en conjunto con BID Lab, y analizó datos de 1,15 millones de trabajadores en empresas de distintos países de la región.
Según los resultados del estudio, en Chile las mujeres tienen un 17,65% menos de probabilidades de acceder a puestos de liderazgo respecto de los hombres.
El análisis muestra que, mientras el 12% de los hombres ocupa cargos de liderazgo, solo el 9,9% de las mujeres alcanza este tipo de posiciones, lo que refleja una diferencia de 2,12 puntos porcentuales.
A nivel regional, la brecha también es significativa: en América Latina las mujeres tienen 19% menos probabilidades de llegar a posiciones de liderazgo.
El informe también advierte que la desigualdad no solo se refleja en el acceso a cargos directivos, sino también en el nivel de influencia dentro de las empresas.
En Chile, los hombres que ocupan posiciones de liderazgo gestionan equipos promedio de 54,9 personas, mientras que las mujeres lideran grupos de 20,3 colaboradores, lo que implica una influencia organizacional considerablemente menor.
Incluso entre los líderes con mayor poder dentro de las empresas, la diferencia se mantiene, ya que los hombres dirigen estructuras organizacionales más grandes que las mujeres.
Uno de los hallazgos del estudio es que la brecha no se explica por diferencias en el desempeño laboral.
De acuerdo con el análisis de evaluaciones de desempeño, hombres y mujeres obtienen resultados prácticamente iguales, lo que sugiere que el problema está vinculado a factores estructurales y culturales dentro de las organizaciones.
Los investigadores señalaron que estos datos buscan contribuir al diseño de políticas públicas y estrategias empresariales que promuevan mayor equidad en el acceso al liderazgo.
