Alemania, Francia y Reino Unido advierten a Irán con destruir su capacidad militar si continúa la escalada
Las principales potencias europeas —Alemania, Francia y Reino Unido— emitieron el domingo 1 de marzo de 2026 una declaración conjunta afirmando que podrían emprender “acciones defensivas necesarias y proporcionadas” para eliminar la capacidad militar de Irán, si este país no cesa sus ataques en la actual escalada del conflicto en Oriente Medio.
Este pronunciamiento llega en medio de un conflicto regional que se ha intensificado tras una serie de ataques aéreos y de misiles entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Contexto del conflicto
El pasado 28 de febrero de 2026, fuerzas combinadas de Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar de gran envergadura contra múltiples objetivos en Irán con el objetivo declarado de desmantelar capacidades estratégicas —incluidos sistemas de misiles y centros de mando— en respuesta a lo que consideraron amenazas persistentes del régimen iraní.
En represalia, Irán ha disparado misiles balísticos y drones contra objetivos israelíes, bases militares de EE. UU. y aliados en la región del Golfo Pérsico.
Reacción europea
En la declaración conjunta del denominado “E3” (Alemania, Francia y Reino Unido), estos gobiernos condenaron los ataques iraníes, los calificaron como indiscriminados y expresaron su voluntad de colaborar con Estados Unidos para defender intereses estratégicos y proteger a sus ciudadanos y aliados si la agresión continúa.
Simultáneamente, la Unión Europea —en una declaración más amplia— hizo un llamado a la “máxima contención” y a la observancia del derecho internacional, subrayando la necesidad de evitar una escalada que podría desbordar el conflicto a nivel suprarregional.
Esta situación ha generado también preocupación global por sus repercusiones:
Aerolíneas y comercio internacional: Cierres de espacios aéreos y cancelaciones de vuelos ya se han registrado.
Seguridad energética y logística: El estrecho de Ormuz, por donde pasa una parte significativa del tráfico petrolero mundial, ha sido evitado por navieras y petroleras debido a la inseguridad, afectando mercados globales.
Tensiones geopolíticas complejas: Países como Rusia y China han criticado los ataques, mientras organismos internacionales llaman a la desescalada.
