Renegociaciones de deudas se disparan 109 % y quiebras suben 52 % durante 2025
Un informe reciente de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir) da cuenta de un fuerte aumento en los procedimientos concursales durante 2025, en el ámbito de personas naturales y empresas pequeñas. Según los datos recopilados hasta septiembre, el fenómeno se manifiesta tanto en las renegociaciones de deudas como en las liquidaciones (quiebras).
Entre enero y septiembre de 2025 se iniciaron 2.891 procedimientos de renegociación de deudas, lo que representa un incremento de 108,9 % respecto al mismo periodo de 2024. En ese mismo tramo, se registraron 5.048 liquidaciones de bienes (“quiebras”) en personas naturales, un alza de 51,9 % frente al año anterior.
En el segmento empresarial, las liquidaciones de Micro y Pequeñas Empresas (MiPymes) crecieron casi 75,9 % en el mismo periodo. En términos regionales, la Región Metropolitana concentró el 47,4 % de las renegociaciones iniciadas, seguida por Valparaíso (9,7 %) y Biobío (9,6 %). Para las liquidaciones de personas, la RM lideró con el 45,8 % del total.
El abogado Ricardo Ibáñez —fundador de DefensaDeudores.cl— comenta que “las cifras reflejan un aumento de la presión financiera en los hogares y, al mismo tiempo, un mayor conocimiento de los mecanismos que ofrece la ley para enfrentar el sobreendeudamiento”.
Esto implica dos lecturas complementarias:
- Más personas están accediendo a procedimientos de renegociación antes de llegar a liquidaciones, lo que es una señal de que existen herramientas legales más utilizadas.
- Sin embargo, el aumento de las quiebras también indica que un segmento relevante de la población enfrenta dificultades tan severas que no puede reestructurar exitosamente y termina optando por la liquidación.
Entre los factores que podrían estar contribuyendo al aumento: deterioro de ingresos reales, aumento de deudas de consumo o crédito, mayor conocimiento público de los mecanismos de insolvencia, y efectos rezagados por la pandemia y/o inflación elevada.
Para los hogares: un aumento en los flujos de personas que deben reorganizar sus deudas o dejar sus bienes ante la imposibilidad de pago. Esto puede afectar la estabilidad financiera, el acceso a crédito futuro y el bienestar de las familias.
Para las MiPymes: el aumento de liquidaciones evidencia que muchos negocios pequeños no resisten el entorno de presión económica. Esto puede afectar empleo, economía local y superficie empresarial activa y para el sistema: la congestión de procedimientos, la administración de justicia, y la necesidad de apoyo institucional para que estos procesos sean efectivos y accesibles.
Finalmente, la educación financiera y la cultura de planificación presupuestaria familiar se vuelven cada vez más relevantes.
Es importante que las personas con deudas consideren la opción de renegociación antes de que la situación se agrave, ya que las tasas de acuerdo son altas cuando se accede oportunamente. Las MiPymes requieren atención especial en términos de apoyo, asesoría financiera y acceso a mecanismos de reorganización que les permitan continuar operando.
Las autoridades podrían revisar si existen cuellos de botella que dificulten el acceso a estos procedimientos, y buscar políticas que reduzcan el riesgo de quiebras masivas.
