Perú surge como alternativa para proyecto de cable submarino que conectaría China con Latinoamérica
Perú comenzó a perfilarse como una opción clave para alojar un cable submarino de comunicación que conecte directamente a China con América Latina, en medio de debates y tensiones diplomáticas por un proyecto similar que estuvo en evaluación en Chile.
El interés se basa en la existencia de una Red Dorsal de fibra óptica en el territorio peruano que enlaza buena parte de los Andes con países como Colombia, Ecuador, Brasil, Bolivia y Chile, lo que le da una ventaja logística y geográfica para convertirse en un nodo de conectividad regional entre Asia y la región latinoamericana.
La discusión cobra relevancia en el contexto de proyectos de infraestructura digital a gran escala impulsados por compañías globales y gobiernos interesados en diversificar rutas de telecomunicaciones y reducir la dependencia de infraestructuras tradicionales, mientras países de la región buscan atraer inversiones y fortalecer su integración tecnológica con Asia.
Este giro de atención hacia Perú ocurre justo cuando los debates en Chile sobre un cable liderado por una empresa china enfrentaron críticas políticas y diplomáticas, incluyendo cuestionamientos sobre seguridad regional que derivaron en sanciones de Estados Unidos a autoridades chilenas involucradas en el proyecto.
Perú cuenta además con infraestructura logística consolidada, como el puerto de Chancay, que ya ha incrementado su importancia como punto de conexión entre el país y mercados asiáticos, potenciando su atractivo como sitio estratégico para futuras inversiones en conectividad digital y física.
