La alerta roja por calor extremo en Chile y Argentina se ha convertido en una de las principales preocupaciones sanitarias de este cierre de año. Con temperaturas que han superado los 37 °C en Santiago y Buenos Aires, las autoridades de salud han reforzado las advertencias por los efectos del llamado estrés térmico, una condición que no solo afecta a personas mayores o con enfermedades previas.
Nuevos reportes médicos indican que las olas de calor están generando un aumento de arritmias cardíacas incluso en personas jóvenes y aparentemente sanas, un fenómeno que ha encendido las alertas en ambos países.
Qué es el estrés térmico y cómo afecta al corazón
El estrés térmico ocurre cuando el cuerpo no logra regular adecuadamente su temperatura interna frente a condiciones de calor extremo. En este escenario, el sistema cardiovascular se ve obligado a trabajar más intensamente para disipar el calor, aumentando la frecuencia cardíaca y la presión sobre el corazón.
Especialistas advierten que esta sobrecarga puede desencadenar palpitaciones, mareos, descompensaciones e incluso arritmias en personas sin antecedentes médicos.
Jóvenes y deportistas, un grupo de riesgo inesperado
Uno de los datos que más preocupa a los equipos de salud es el aumento de consultas de jóvenes activos y deportistas recreativos. El ejercicio intenso durante las horas de mayor radiación solar eleva significativamente el riesgo cardiovascular, especialmente cuando se combina con deshidratación y consumo de alcohol.
Las autoridades coinciden en que la hidratación, aunque fundamental, no es suficiente por sí sola para prevenir los efectos del calor extremo.
Recomendaciones clave para las celebraciones de Año Nuevo
Ante este escenario, los ministerios de Salud han reiterado una recomendación central:
evitar el ejercicio físico intenso entre las 11:00 y las 18:00 horas, período en el que se concentran las temperaturas más elevadas.
Además, se aconseja buscar sombra, utilizar ropa liviana, reducir el consumo de alcohol y prestar atención a síntomas como fatiga excesiva, dolor en el pecho o palpitaciones.
Una señal de alerta frente al cambio climático
Este episodio vuelve a poner en evidencia el impacto del cambio climático en la salud pública. Las olas de calor más frecuentes y prolongadas obligan a replantear hábitos cotidianos y protocolos sanitarios, especialmente durante eventos masivos y celebraciones.
El llamado de las autoridades es claro: escuchar al cuerpo y priorizar la salud cardiovascular durante estos días de calor extremo.
