Migración y política: los controvertidos vínculos entre José Antonio Kast y la iglesia MCI
Una investigación conjunta de Contrapoder Chile y Factos revela una red de conexiones entre José Antonio Kast y la Misión Carismática Internacional (MCI), una iglesia evangélica originaria de Colombia, que podría tener implicancias políticas importantes en su campaña presidencial.
Según el reportaje, Kast y su esposa, Pía Adriasola, han apoyado activamente la fundación Un Solo Corazón, una organización que asiste a inmigrantes irregulares en Chile. La fundadora de esta ONG es la pastora colombiana Luz Espinal, quien además ha sido candidata al Parlamento chileno por el Partido Republicano.
Espinal tiene un rol central en la MCI, lo que sugiere una articulación entre su labor social, la iglesia y el ámbito político.
La Misión Carismática Internacional tiene presencia estable en Chile desde 2004, con múltiples sedes en ciudades como Santiago, La Serena, Concepción y Viña del Mar. Dentro del país, varios pastores de MCI mantienen vínculos públicos con el Partido Republicano. Al menos algunos líderes regionales de la congregación han sido candidatos o han manifestado apoyo explícito a Kast.
La investigación cita denuncias de miembros de MCI en Colombia, quienes afirman que la iglesia habría presionado a los fieles para donar altos porcentajes de sus ingresos, e incluso para movilizar votos en favor de candidatos políticos vinculados a la congregación.
Por ejemplo, una exmiembro relató que se pedía a cada “discípulo” generar al menos 25 votos a la semana para apoyar candidaturas de MCI, lo que plantea un uso potencialmente político de la red eclesiástica.
Además, referentes de la iglesia han sido acusados de mezclar discurso religioso con acción política, lo que para algunos analistas abre un debate sobre la transparencia y los límites entre iglesia y Estado.
De acuerdo a Contrapoder, Kast ha participado en varios encuentros con líderes de MCI, incluyendo al pastor Rafael Pérez y la pastora Espinal. En dichas reuniones, ha pronunciado mensajes con contenido bíblico, lo que subraya la dimensión religiosa de su relación con la congregación.
Los descubrimientos plantean un escenario complejo: por un lado, Kast ha mostrado una línea dura frente a la migración durante su campaña; por otro, existe un vínculo activo con una organización religiosa que aboga por inmigrantes a través de su fundación.
Este nexo podría fortalecer su base entre evangélicos conservadores, pero también suscita cuestionamientos éticos: ¿hasta qué punto se articula la fe con el poder político? ¿Cómo afecta esto su discurso público sobre migración?
