Trump ordena reanudar pruebas nucleares de EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que ha dado instrucciones al Pentágono para reiniciar las pruebas de armas nucleares estadounidenses, una medida que marca un giro significativo en la política nuclear del país.
El anuncio fue hecho poco antes de la reunión que Trump sostuvo con el presidente chino Xi Jinping en Busan, Corea del Sur. En la publicación en su plataforma de redes sociales, Trump afirmó: “Porque otros países tienen programas de pruebas, he instruido al Departamento de Guerra para que empiece a probar nuestras armas nucleares en igualdad de condiciones”.
Desde 1992, EE.UU. no había realizado detonaciones nucleares completas, observando una moratoria voluntaria tras la Guerra Fría.
Aunque Trump ordenó un «reinicio inmediato», no está completamente claro si se trata de explosiones nucleares subterráneas, pruebas de sistemas de entrega con capacidad nuclear o ensayos de componentes sin detonación.
Algunos expertos sostienen que para una real detonación nuclear se requerirían al menos 24‑36 meses de preparación técnica.
La decisión provocó alarma internacional y China exigió que EE.UU. respete los compromisos de la moratoria sobre pruebas nucleares. Por su parte, expertos en control de armas advierten que el reinicio de pruebas nucleares podría desestabilizar los tratados de no proliferación y desencadenar una nueva carrera armamentista.
Rusia, cuyo arsenal ya rivaliza con el de EE.UU., advirtió que podría responder si Washington reanuda pruebas nucleares.
Con esta medida, Trump busca proyectar una imagen de fortaleza frente a rivales nucleares como Rusia y China, y asegura que EE.UU. mantenga su “arsenal más grande del mundo”. Sin embargo, la falta de detalles sobre el tipo y alcance de las pruebas, junto con las implicancias para la seguridad global, genera un escenario cargado de incertidumbre y tensión internacional.
