Exfuncionaria denuncia acoso laboral y sexual en Municipalidad de La Pintana: acusa represalias tras recurrir a Contraloría
Una exfuncionaria de la Municipalidad de La Pintana denunció haber sido víctima de acoso laboral y sexual por parte de un funcionario del municipio, situación que asegura se extendió por varios años y que terminó con su despido tras presentar una denuncia ante la Contraloría General de la República.
Se trata de Shirley Alvarado, quien llegó a trabajar al municipio luego de enviar una carta solicitando realizar su práctica laboral.
Shirley llegó a trabajar al municipio para hacer su práctica tras enviar una carta a la oficina de partes dirigida a la alcaldesa, en donde señalaba que necesitaba realizar su práctica y fue entonces cuando la llamaron para contratarla.
En su relato explica que los hechos comenzaron luego de un cambio de funciones en 2019, cuando comenzó a trabajar en el área de Presupuesto, donde se vincula directamente con el funcionario municipal.
«En esa oficina trabajaba un funcionario llamado Juan Pizarro, quien era el profesional encargado de revisar documentos y la información que se enviaba a Contraloría. Tras el cambio de área empecé a trabajar directamente con él”, indicó.
De acuerdo con su relato, durante 2020 comenzaron conductas que describe como inapropiadas.
“Empezó a realizar comentarios de carácter más sexual. Me decía constantemente que yo era muy bonita o que era ‘rica’. Con el tiempo se fue poniendo más directo y me exigía que cuando llegara en la mañana fuera a saludarlo de beso”, afirmó.
Alvarado señala que inicialmente se negó a ese tipo de interacciones, pero con el tiempo sintió presión debido a la posición jerárquica que el funcionario ejercía y terminó por acceder a su petición, aunque solo de forma profesional.
Comentarios y conductas inapropiadas
La exfuncionaria asegura que las situaciones se volvieron cada vez más incómodas dentro del ambiente laboral, las que iban desde cuestionamientos a su forma de vestir, hasta celos por la pareja de la víctima.
“Uno iba a su oficina por trabajo y él me pedía que me sentara un rato para conversar o me decía ‘juguemos a sacarnos la gomita’. Muchas veces estaba viendo videos de mujeres bailando con faldas cortas y la música se escuchaba en toda la oficina”, relató.
Según su testimonio, en varias ocasiones el funcionario realizó comentarios directos sobre su apariencia. “Me decía que le gustaría que yo bailara así (como en los videos). Ahí me di cuenta de que ya no era una broma, sino que iba más allá”, afirmó.
La víctima también señala que el funcionario criticaba constantemente su forma de vestir. “Si yo iba con pantalones se enojaba y decía que no le gustaba, que prefería que fuera con falda”, agregó.
Asimismo, denunció un episodio en que el funcionario habría intentado tocarla.
“Un día fue a mi escritorio, me dijo que me veía muy bien y me preguntó si podía tocarme una pierna. Yo le dije que no correspondía”, sostuvo.
Conflictos laborales y deterioro del ambiente
Con el paso del tiempo, la relación laboral entre Pizarro y Alvarado se habría deteriorado aún más. Según la víctima , tras iniciar una relación sentimental con un funcionario de otra área del municipio, la actitud del acusado cambió para peor.
“Cuando él se enteró de mi relación cambió completamente. Empezó a cuestionar mi trabajo. Mis informes se perdían y tenía que hacerlos de nuevo. También bloqueaba las claves del computador y me negaba permisos administrativos”, señaló.
Lo anterior se suma a una serie de comentarios ofensivos que se hicieron cada vez más recurrentes. “Me decía que cómo podía estar con esa persona, que si era bonita debería buscarme un ‘viejo’ con dinero o sacar provecho de mi cuerpo”, afirmó.
Crisis de salud y licencia médica
La situación derivó en un deterioro de la salud psicológica de Shirley Alvarado. La exfuncionaria relata que en una ocasión sufrió una crisis mientras trabajaba.
“Me sentí muy mal y fui a pedir ayuda para que alguien me reemplazara en la entrega de un informe, a quien era su pareja de entonces. Sin embargo, la acusaron de mantener una violenta discusión en la oficina y que incluso habría llegado a los golpes” explicó.
Según su relato, el funcionario Juan Pizarro llegó inmediatamente al lugar, con una actitud prepotente y agresiva para sacarla del lugar. “Me dijo que no podía estar ahí, que si estaba enferma debía irme”, aseguró.
Tras acudir a un médico, recibió una licencia por cerca de 14 días debido a un cuadro de estrés y crisis de pánico, lo que derivó una serie de terapias psicológicas y psiquiátricas para poder sobrellevar la situación.
Sumario y traslado
Al regresar a sus funciones, Alvarado señala que fue informada de un sumario administrativo en su contra. “Cuando volví me enteré de que tenía un sumario por supuestas faltas a la probidad y maltrato laboral», explicó.
La denuncia ante la Contraloría fue presentada en enero de 2023.
“Ese mismo año me cambiaron al área de educación por un sumario administrativo que fue solicitado por una funcionaria (Nancy Ortega) que pertenecía a la asociación de funcionarios, donde el mismo acusado era presidente”, indicó.
Denuncia y advertencias
La ex funcionaria sostiene que dentro del municipio existe temor a denunciar este tipo de situaciones, pese a que en el municipio existe un protocolo de prevención de acoso, pero que no fue aplicado. “Estos temas en el municipio se tapan mucho. Cuando tomé la decisión de denunciar me advirtieron que podían despedirme, lo que finalmente ocurrió”, afirmó.
También señaló que otras personas habrían experimentado situaciones similares.
“Sé de alumnas en práctica que se sintieron muy incómodas con él y de otra funcionaria que también tuvo problemas por acoso sexual, pero cuando se le pidió declarar como testigo no quiso hacerlo”, dijo.
Despido e inhabilitación
Alvarado afirma que – tras varias advertencias de Pizarro – finalmente fue desvinculada del municipio hace aproximadamente un año. “Me despidieron, no me pagaron y quedé inhabilitada por cinco años para ejercer cargos públicos”, sostuvo.
Respecto de la investigación por acoso, asegura que aún no se ha cerrado.
“La fiscal investigadora (María Cecilia Herrera) encontró culpable al acusado y recomendó su destitución, pero él sigue trabajando en el municipio e incluso le aumentaron el sueldo y el cargo”, afirmó.
Abogado defensor acusa irregularidades
El abogado Marcelo Brunet, especialista en Derecho Administrativo y representante de la exfuncionaria, señaló que el caso involucra tanto la denuncia de acoso como la posterior desvinculación.
“Ella no solo es víctima de un acoso grave, sino que además, tras denunciarlo, fue removida de la municipalidad mediante un sumario que no tiene fundamento”, afirmó.
Según explicó Brunet, han intentado acceder a la investigación administrativa, pero la solicitud ha sido rechazada hasta ahora. “Hemos solicitado información, pero se nos ha indicado que el proceso es reservado por su carácter secreto”, indicó.
El abogado defensor de Shirley Alvarado también cuestionó la legalidad del despido, debido al tipo de contrato que la denunciante mantenía.
“La resolución de su desvinculación es extraña, porque ella estaba bajo el régimen del Código del Trabajo, por lo que no corresponde aplicar una sanción de destitución propia de funcionarios públicos”, explicó.
Asimismo, señaló que podrían existir responsabilidades administrativas a nivel municipal. “A nuestro juicio existe una falta de supervisión de parte de la autoridad comunal, Claudia Pizarro, lo que eventualmente podría derivar en acciones ante el Tribunal Electoral Regional por abandono de deberes”, sostuvo.
A la espera del fallo
Mientras la investigación continúa, la exfuncionaria asegura que espera una resolución definitiva.
“Quiero conocer el fallo y que se haga justicia. Creo que aún hay esperanza de que esto se esclarezca”, concluyó.
