Carolina Tohá expresa “sorpresa y decepción” tras fotografía de Eduardo Frei junto a José Antonio Kast
La exministra del Interior y ex precandidata presidencial, Carolina Tohá, reaccionó con molestia y “dolor político” luego de que se difundiera la fotografía que muestra al expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle reunido con el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast.
En conversación con Radio Universidad de Chile, Tohá afirmó que la imagen le produjo “sorpresa y decepción”, describiéndola como un “golpe anímico” para quienes provienen de la tradición de centro y centroizquierda.
Tohá señaló que la foto entre Frei y Kast representa simbólicamente la desintegración del centro político chileno:
“El centro político como se conocía ya no existe. Esa identidad se ha pulverizado”, declaró.
Según la exministra, la Democracia Cristiana y otras fuerzas históricas del centro han perdido coherencia y peso electoral, lo que explicaría que figuras emblemáticas como Frei se desplacen hacia posiciones más conservadoras.
No obstante, Tohá matizó el impacto real de la imagen:
“Puede doler, pero no creo que esto vaya a mover demasiados votos.”
La fotografía —tomada durante un encuentro privado— generó también fuertes reacciones internas en la Democracia Cristiana, donde militantes ingresaron incluso solicitudes formales para evaluar la expulsión del expresidente Frei de la colectividad.
Tohá evitó profundizar en la arista disciplinaria, pero reconoció que el episodio evidencia una crisis profunda:
“La DC está viviendo una redefinición total de su identidad. Esto solo lo hace más evidente.”
El encuentro entre Frei y Kast ocurre en un escenario electoral marcado por una fuerte presencia de independientes y una fragmentación del eje tradicional izquierda-centro-derecha.
Para Tohá, el episodio revela que “la política chilena ya no está estructurada como antes”, y que muchos liderazgos del antiguo centro terminan orbitando hacia polos más definidos.
Pese al impacto mediático de la fotografía, la exministra insistió en que su efecto electoral será limitado, aunque reconoció el golpe simbólico:
“Es una señal dura, especialmente para quienes creímos en un centro con identidad propia.”
