Llamado urgente por alivio de deuda: crisis amenaza salud
Un informe conjunto del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la organización Debt Justice advierte que los crecientes niveles de deuda externa están llevando a muchos países en desarrollo a reducir drásticamente sus presupuestos en salud, educación y programas sociales.
Según el estudio, publicado por The Guardian, más de 50 países destinan actualmente una parte mayor de sus ingresos nacionales al pago de intereses de deuda que a la inversión en servicios públicos esenciales. Entre los más afectados se encuentran Kenia, Pakistán, Ghana, Zambia y Sri Lanka, donde los recortes presupuestarios han impactado directamente la atención médica y la educación básica.
La directora ejecutiva de Oxfam Internacional, Gabriela Bucher, señaló que “la deuda se ha convertido en una trampa que perpetúa la pobreza. Cada dólar que se destina a pagar intereses es un dólar que no se invierte en salvar vidas o en garantizar educación para los niños”.
Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) destacó que varios países latinoamericanos enfrentan un escenario similar, con altos niveles de endeudamiento y poco margen fiscal para mantener programas sociales. La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, instó a “repensar el sistema financiero internacional y permitir que las naciones más vulnerables reestructuren su deuda de manera sostenible”.
El FMI reconoció que está revisando los mecanismos de alivio y renegociación, mientras que el Secretario General de la ONU, António Guterres, llamó a implementar un “Nuevo Pacto Financiero Global” que limite el pago de deuda externa a un porcentaje razonable de los ingresos nacionales y priorice la inversión social.
De acuerdo con el informe, si no se aplican medidas urgentes, millones de personas podrían perder acceso a servicios de salud básicos y a la educación pública, agravando las desigualdades en regiones ya afectadas por la inflación y la crisis alimentaria.
El consenso internacional apunta a que una reforma estructural del sistema financiero global es fundamental para evitar un colapso humanitario en los países más pobres, garantizando un desarrollo equitativo y sostenible.
Foto: Banco mundial
