Cámara aprueba proyecto que fortalece la Superintendencia de Salud y refuerza derechos de pacientes
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en sala el proyecto de ley que fortalece la Superintendencia de Salud (boletín 17.397), buscando modernizar sus facultades, mejorar la protección de los derechos de los pacientes y avanzar hacia un sistema de salud más transparente y equitativo.
Con esto se crea el Consejo de la Superintendencia de Salud: un órgano técnico-consultivo compuesto por cinco miembros —la o el superintendente como presidente y cuatro consejeros designados por el Presidente de la República con acuerdo del Senado— que asesorará en los lineamientos estratégicos, criterios de fiscalización y emisiones de informes públicos.
Se amplían las facultades de fiscalización de la Superintendencia: podrá intervenir tanto prestadores públicos como privados, aseguradoras, entidades acreditadoras y certificadoras. Además, tendrá potestad sancionadora reforzada, incluidas multas de hasta 10.000 UTM (más de $695 millones) por infracciones graves.
Se crea un Sistema Nacional de Certificación de Especialidades y Subespecialidades médicas (y otras profesiones de la salud), coordinado por la Superintendencia junto con universidades y entidades acreditadas.
Se redefine el rol de la Intendencia de Prestadores de Salud: se le encomienda fiscalizar técnicamente los prestadores, supervisar protocolos de calidad y seguridad, aplicar sanciones, establecer plazos para corregir irregularidades y garantizar procedimientos de apelación.
Derechos de los usuarios reforzados: los pacientes tendrán derecho a recibir información clara y completa sobre su atención, tratamientos y cobertura; obtener copia íntegra y gratuita de la ficha clínica —en formato físico o interoperable digital—; los prestadores deberán mantener canales de atención y reclamos supervisados por la Superintendencia; se incorporan requisitos de transparencia en la gestión médica y financiera y mecanismos para prevenir conflictos de interés.
La ministra de Salud, Ximena Aguilera destacó que este proyecto “pone a las personas en el centro del sistema sanitario. La idea es garantizar sus derechos por igual ante prestadores públicos y privados”. Por su parte, el Superintendente de Salud, Víctor Torres Jeldes, señaló que “con estas nuevas herramientas podremos actuar con mayor eficacia y garantizar que todos los usuarios del sistema de salud reciban la atención que merecen”.
Este proyecto representa un avance significativo en la institucionalidad de la salud en Chile. Al dotar a la Superintendencia de Salud de mayor capacidad de supervisión y sanción, se busca reducir las brechas en la calidad y equidad de la atención tanto en el sistema público como en el privado. Las personas que se atienden en el sistema podrán contar con canales más efectivos de protección de sus derechos, información más transparente y mecanismos de reclamación más operativos.
Con la aprobación en sala de la Cámara, el proyecto continúa su tramitación para convertirse en ley. El respaldo de las comisiones de Salud y Hacienda ya fue obtenido previamente.
