Expiración del tratado New START marca un punto crítico en la seguridad nuclear global
El acuerdo entre Estados Unidos y Rusia expiró sin renovación este jueves 5 de febrero de 2026, generando preocupación entre gobiernos y expertos por el futuro del control de armas estratégicas.
Caracas / Ginebra / Washington. — El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New START) entre Estados Unidos y Rusia, el último mecanismo vinculante de control nuclear bilateral, expiró sin renovación este jueves 5 de febrero de 2026, en un giro que analistas y líderes mundiales califican como un momento crítico para la seguridad global y un posible retorno a una carrera armamentista sin límites.
Este acuerdo, vigente desde 2011 tras su firma en 2010, establecía límites claros sobre las ojivas nucleares desplegadas y los sistemas de lanzamiento de ambos países, además de mecanismos de transparencia como intercambios de datos e inspecciones mutuas. Fue considerado durante más de una década como una pieza fundamental del control de armas nucleares entre las dos mayores potencias atómicas del mundo.
Con la expiración del New START, Estados Unidos y Rusia quedan sin obligaciones legales que restrinjan el número de armas nucleares que pueden desplegar, ni mecanismos de supervisión conjunta, abriendo un “vacío estratégico” en un contexto geopolítico ya de por sí tensionado.
Reacciones globales y advertencias
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, calificó la expiración del tratado como un “momento grave para la paz y la seguridad internacionales” y advirtió que la ausencia de límites vinculantes podría elevar el riesgo de malentendidos, errores de cálculo y tensiones entre grandes potencias.
Diversos gobiernos y organizaciones de control de armamentos expresaron preocupación por la falta de un acuerdo de reemplazo o un marco multilateral que regule las capacidades nucleares. Si bien el tratado no abarcaba a otras potencias con arsenales nucleares, su expiración significa que las dos naciones con mayor número de armas atómicas quedan sin límites formales.
Diferencias pendientes y puntos de fricción
Hace meses, el gobierno ruso condicionó una posible extensión del tratado a que Washington aceptara mantener los límites bajo términos mutuamente acordados, una propuesta que no prosperó. Como resultado, no se logró formalizar una nueva extensión ni un reemplazo, lo que culminó con la expiración automática del acuerdo este jueves.
La eliminación de límites obliga a replantear las estrategias de seguridad y disuasión nuclear, a la vez que pone en evidencia la ausencia de un mecanismo efectivo de supervisión que permita monitorear con transparencia el desarrollo y despliegue de arsenales nucleares estratégicos.
Implicancias para la seguridad global
Analistas en seguridad internacional advierten que sin un nuevo marco regulatorio vinculante:
- Estados Unidos y Rusia pueden aumentar sus arsenales estratégicos sin mecanismos verificables de control.
- El fortalecimiento de capacidades nucleares podría afectar la estabilidad en regiones clave, aumentando tensiones en Asia Oriental y Europa.
- El Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) podría verse debilitado si las potencias nucleares principales abandonan compromisos de control mutuo.
- Otras potencias, como China, que no formaban parte del New START, pueden ver incentivada una mayor inversión en capacidades estratégicas.
La comunidad internacional ahora enfrenta el desafío de encontrar alternativas multilaterales que permitan restablecer mecanismos de confianza y control para la estabilidad nuclear global.
Créditos fotografía: Fetech
