Banco Central mantiene la TPM en 4,5% y analistas no anticipan recortes antes de abril
El Banco Central de Chile resolvió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, en línea con lo esperado por el mercado y los analistas económicos. La decisión fue adoptada tras evaluar el comportamiento reciente de la inflación, la evolución de la actividad económica y el escenario internacional.
De acuerdo con el comunicado del instituto emisor, la inflación continúa moderándose gradualmente, aunque persisten riesgos asociados al contexto externo y a la volatilidad de los mercados financieros globales. En ese marco, el Consejo optó por mantener una política monetaria prudente, privilegiando la estabilidad de precios y la convergencia de la inflación hacia la meta del 3% en el mediano plazo.
Analistas proyectan recorte recién en abril
Diversos analistas coinciden en que no se esperan nuevos recortes de la TPM en las próximas reuniones, y que la primera baja podría concretarse recién en la reunión de abril, cuando la tasa podría descender hasta 4,25%, siempre que se consolide la trayectoria descendente de la inflación.
El mercado financiero interpreta esta señal como una pausa estratégica en el ciclo de recortes iniciado en 2024, lo que busca evitar presiones inflacionarias adicionales y entregar mayor certidumbre a los agentes económicos.
Impacto en créditos, consumo e inversión
La mantención de la TPM en 4,5% implica que las tasas de interés para créditos de consumo, hipotecarios y comerciales seguirán estables en el corto plazo. Esto podría retrasar una reactivación más dinámica del consumo y la inversión privada, especialmente en sectores sensibles al costo del financiamiento.
No obstante, expertos señalan que un eventual recorte en abril podría generar un escenario más favorable para la actividad económica durante el segundo trimestre del año, siempre que el contexto externo no presente nuevos shocks relevantes.
Señales de cautela desde el Banco Central
El Banco Central reiteró que las futuras decisiones de política monetaria dependerán de la evolución de los indicadores macroeconómicos, particularmente de la inflación subyacente, el mercado laboral y las condiciones financieras internacionales.
De esta forma, la autoridad monetaria mantiene una postura cautelosa, dejando abierta la puerta a ajustes graduales de la tasa, pero evitando comprometer un calendario fijo de recortes.
