La economía circular en la minería: un paso clave hacia la sustentabilidad en Chile
La economía circular en la minería está cobrando cada vez más relevancia en Chile, un país cuya actividad minera es un pilar de la economía nacional. Esta perspectiva busca transformar la forma tradicional de extraer y procesar minerales, impulsando prácticas que reduzcan residuos, reutilicen recursos y fortalezcan la eficiencia ambiental y económica.
Aunque la adopción de modelos circulares aún no se produce a gran escala en todas las operaciones mineras, la tendencia ya se manifiesta en proyectos concretos, acuerdos estratégicos y debates técnicos entre empresas, autoridades y organismos especializados.
Qué significa economía circular en el contexto minero
La economía circular propone reemplazar el modelo lineal de “extraer, producir y desechar” por procesos en los que los materiales y subproductos recuperan valor y se reintegran en nuevos ciclos productivos. En minería, esto se traduce en el manejo de relaves, reutilización de agua y reciclaje de componentes industrialmente útiles.
Según Cochilco, el documento “Indicadores de Economía Circular en la Minería Chilena” propone herramientas para medir estos avances y alinear las iniciativas con metas nacionales al año 2050. Estas métricas son esenciales para orientar políticas públicas y establecer compromisos claros con prácticas más circulares.
Proyectos que ejemplifican la economía circular
Un ejemplo destacado en Chile es Planta Magnetita, impulsada por Compañía Minera del Pacífico en Atacama. Esta iniciativa recupera hierro de los relaves mineros —residuos generados tras la extracción de cobre— y reutiliza agua industrial, reduciendo el consumo del recurso en zonas con restricciones hídricas. El proyecto demuestra cómo los residuos pueden transformarse en materias primas de alto valor.
Además, empresas proveedoras de soluciones mineras como Metso implementan tecnologías de reciclaje de revestimientos de molinos, separando componentes de caucho y acero para reincorporarlos a nuevos productos. Estas acciones evitan que materiales útiles terminen en vertederos y reducen emisiones asociadas a la producción de insumos nuevos.
Alianzas y compromisos del sector
La economía circular también llega a través de acuerdos de innovación. Por ejemplo, Codelco firmó una alianza con SMI-ICE Chile para desarrollar soluciones conjuntas que integren economía circular con desafíos como el cambio climático, la biodiversidad y la gestión del agua. Este tipo de colaboraciones apunta a crear sinergias que impulsen tecnologías limpias en toda la cadena productiva.
Asimismo, en eventos como la Cesco Week Santiago 2025, representantes del sector debatieron enfoques, tecnologías y prácticas circulares con ejecutivos de compañías y proveedores, reforzando el interés por avanzar hacia una minería más sostenible.
Beneficios y desafíos
Adoptar la economía circular en la minería tiene múltiples beneficios: reduce el volumen de residuos, disminuye la presión sobre recursos escasos como el agua, optimiza costos operativos y mejora la aceptación social de las operaciones. También crea oportunidades para diversificar la economía local mediante la valorización de subproductos y la creación de nuevos negocios asociados.
Sin embargo, la implementación enfrenta desafíos, como la necesidad de desarrollar métricas confiables, alinear incentivos entre empresas y proveedores, y superar barreras tecnológicas. Además, la industria debe equilibrar estas prácticas con la competitividad en mercados globales.
Un sector clave para la transición ecológica
Para expertos del rubro, la economía circular no solo beneficia a la minería, sino que también contribuye a la transición hacia modelos productivos más limpios y eficientes en todo el país. Esto es especialmente relevante en Chile, uno de los principales productores de cobre y litio del mundo, cuya industria minera tiene un impacto significativo en el desarrollo económico y ambiental del país.
