“Yo Cuido, Yo Estudio”: nueva ley protege derechos de estudiantes cuidadores en la educación superior
El Congreso aprobó este 2 de diciembre la ley “Yo Cuido, Yo Estudio”, destinada a proteger a estudiantes de educación superior que tienen responsabilidades de cuidado —ya sea de niños, niñas, personas con discapacidad o adultos mayores—, y asegurar que puedan continuar sus estudios con medidas de apoyo y flexibilización.
Las instituciones de educación superior deberán implementar mecanismos para que estudiantes embarazadas, madres o padres con cuidado personal de un niño o niña de hasta 7 años, o estudiantes que cuidan a personas con discapacidad, puedan compatibilizar estudio y responsabilidades de cuidado.
Entre las medidas que deberán ofrecer las universidades e institutos figuran:
- Justificar inasistencias o eximirse de actividades académicas y evaluaciones en casos de cuidado.
- Prioridad en inscripción de asignaturas o posibilidad de reprogramarlas.
- Flexibilización de asistencia mínima exigida.
- Derecho a postergar o suspender estudios temporalmente sin perder la calidad de alumno/a.
La ley nace de la necesidad de reconocer que muchos estudiantes deben compatibilizar sus estudios con labores de cuidado —sea por maternidad o paternidad, cuidado de menores, personas con discapacidad o adultos mayores—. La medida responde a un principio de corresponsabilidad social en las tareas de cuidado, promoviendo la igualdad de oportunidades en el acceso y continuidad de la educación superior.
El subsecretario de Educación Superior enfatizó que la norma “asegura que quienes cuidan no pierdan su derecho a estudiar”, aportando a la equidad de género y social.
Esta ley representa un avance importante para evitar que estudiantes cuidadoras —especialmente mujeres— abandonen sus estudios debido a la sobrecarga de responsabilidades. Permite combinar roles de cuidado con formación, lo que puede tener un impacto positivo en su futuro laboral y bienestar.
No obstante, su implementación dependerá de que las instituciones educativas integren de manera efectiva las medidas, y de que se garantice su acceso real. Será clave monitorear que los procesos de inscripción, eximiciones y flexibilización sean accesibles, transparentes y respetuosos del derecho a estudiar.
